El grupo Solvay junto con el grupo Veolia lanzan Dombasle Energie, un proyecto de transición energética para reemplazar las 3 calderas de carbón de la planta de carbonato sódico de Solvay en Dombasle (Francia) por 3 calderas de Combustible Derivado de Residuos (CDR).

La nueva instalación, que supone una inversión de 180 millones de euros, entrará en funcionamiento a finales de 2022 y permitirá una reducción del 50% en las emisiones de CO2 de la planta francesa.

“Reemplazará nuestras tres calderas de carbón actuales. El vapor necesario para el funcionamiento de la planta se produce actualmente por combustión de carbón importado del extranjero. El proceso de producción de vapor consume mucha energía, su costo representa alrededor del 50% del precio de costo del producto final y el impacto ambiental de la quema de carbón es significativo “, explica Nicolas Dugenetay, director de la fábrica.

El proyecto cuenta con el apoyo del ADEME (Agence de l’Environnement et de la Maîtrise de l’Énergie) y la Region Grand EST.